La Torre de Don Borja acogerá el sábado 9 de noviembre el encuentro “Arte y humor gráfico”, en el que conversarán el artista y dibujante satírico Andrés Rábago, “El Roto”, y  el poeta y crítico Luis Alberto de Cuenca. Ambos creadores, que han sido reconocidos con sendos Premios Nacionales de Ilustración y Poesía, respectivamente, dialogarán sobre la obra de Andrés Rábago, tanto en su trabajo como humorista gráfico como en su trayectoria como pintor

El encuentro, que será  moderado por Marcos Díez, poeta y director de la Torre de Don Borja, servirá también para reflexionar sobre las fronteras que separan lo que se considera arte de lo que no. El aforo, dadas las características del espacio, está limitado a cincuenta personas, por lo que será necesaria invitación para poder asistir. Los interesados en recibir información sobre los encuentros de la Torre de Don Borja pueden escribir a contacto@torrededonborja.es.

El Roto, un referente del dibujo satírico

“El Roto” se ha convertido, con su viñeta diaria con un marcado carácter social, en un referente dentro de los dibujantes satíricos. Su obra, publicada en una treintena de libros y catálogos, fue reconocida con el Premio Nacional de Ilustración en el año 2012. Durante los años 70 y 80, bajo el seudónimo OPS, colaboró en numerosos medios, como Hermano Lobo, La Codorniz, Triunfo o Madriz. Con el paso de los años, pasó a firmar bajo el seudónimo actual.

En una entrevista concedida en 2016 a la revista ‘Amberes’ “El Roto” aseguraba que “más que concienciar, lo que busco es clarificar o ayudar a dar a luz a lo que está ahí. Hago un trabajo un poco de partera, de ayudar a que salga a la luz o al menos alimentar algo que ya está vivo en el lector”.  En paralelo a “El Roto”, ha ido creciendo la obra de “Rábago” como pintor. Sus creaciones pictóricas lo sitúan dentro de la tradición plástica de la pintura metafísica italiana y española. Su obra  como artista plástico ha sido expuesta en numerosas galerías privadas e instituciones públicas y ha sido reconocida con la Medalla de Oro a las Bellas Artes en 2017.

 

 

Andrés Rábago considera que entre el pintor y el humorista gráfico hay puntos en común y diferencias. Entre los puntos en común destaca que en sus cuadros, al igual que en sus dibujos, busca la máxima sencillez y expresividad y  la huida de toda retórica. “Todo aquello que enturbie o confunda lo elimino. Me parece deshonesto utilizar falsas complejidades; cuando lo que buscas es la claridad, es la luz, el utilizar ciertas ambigüedades me parece un contrasentido”, asegura Rábago. En cuanto a las diferencias, el artista considera que mientras que con el humor gráfico se dirige a la consciencia, con sus cuadros trata de dirigirse a la supraconsciencia,  “a aquello que está más allá de nuestro nivel de consciencia”.

Un poeta aficionado al cómic

Luis Alberto de Cuenca, por su parte, es poeta, traductor, ensayista, columnista, crítico y editor literario. Fue distinguido con el Premio Nacional de Poesía en 2015, es académico de número de la Real Academia de la Historia,  vocal del Real Patronato del Museo del Prado y miembro del jurado del Premio Princesa de Asturias de las Letras. Al margen de su trayectoria como creador, Luis Alberto de Cuenca es un aficionado incondicional del cómic, que considera el noveno arte y que ha defendido con afirmaciones como «tan importante es un buen cómic de Frank Miller como la Ilíada de Homero”. En 1996, cuando dirigía la Biblioteca Nacional, Cuenca ya organizó una exposición sobre los 100 años de los tebeos en España y su poesía se ha convertido en cómic en ‘Viñetas de plata’.