Los artistas Juan Navarro Baldeweg (Santander, 1939) y Guillermo Pérez Villalta (Tarifa, 1948) participaron en la Torre de Don Borja en el encuentro ‘El arte visto por los artistas’. La conversación entre estos dos creadores, ambos Premio Nacional de Artes Plásticas, estuvo moderada por Juan Manuel Bonet (París, 1953), crítico de arte y literatura, ex director del Instituto Cervantes y del Museo Nacional de Arte Reina Sofía.

Entre los puntos en común de estos dos artistas, señaló Bonet, está su forma de abordar el cuadro partiendo siempre de una reflexión previa. Algo que quedó claro cuando amboscreadores explicaron sus obras que se exponen en la Torre de Don Borja: ‘Academia roja’ (1987), de Juan Navarro Baldeweg, y ‘El largo viaje’ (1981-1982) de Guillermo Pérez Villalta. En ambos casos, piezas de gran formato procedentes de la Colección Rucandio, de la familia Polanco, que los artistas comentaron con detalle ante el medio centenar de asistentes. No es este el único punto en común de dos creadores que comparten el gusto por el mundo clásico y el pulso de la narración ya que los dos escriben textos que ayudan a crear relatos y discursos que dan sentido a sus obras. Baldeweg y Villalta tienen en común también su pasión por la arquitectura. Baldeweg, arquitecto de reconocido prestigio, habló de la naturalidad con la que pasa de diseñar un edificio a pintar un cuadro o trabajar en una escultura. Esa forma natural con la que pasa de un medio expresivo a otro es una de sus señas de identidad. Villalta, por su parte, inicio los estudios de arquitectura y, aunque no los terminó, ha diseñado edificios y esa mirada se refleja en la creación de una obra en la que el diseño de los espacios tiene siempre un peso fundamental. Baldeweg, creador de pensamiento hondo y voz pausada y tranquila, desplegó su discurso como el que levanta una estructura compleja y ligera a la vez. Villalta se expresó con la alegría contagiosa del niño, habló de su inspiración a partir de las drogas psicotrópicas y reaccionó con onomatopeyas cuando le preguntaron por Matisse.

Con este encuentro han comenzado las actividades en la nueva etapa de La Torre de Don Borja, un proyecto que gira alrededor de tres ejes principales: el arte, la edición y la comunicación. La iniciativa rinde homenaje a las figuras de Jesús Polanco y Pancho Pérez González, socios y amigos, y a las que fueron tres de sus grandes pasiones: la edición de libros, los periódicos y el arte contemporáneo.