La Torre de Don Borja acogió, entre el 13 y del 15 de julio, una nueva cita de ‘El encuentro de la edición’, la segunda tras la celebrada en el verano de 2019. El encuentro tuvo lugar en el espacio que rinde homenaje a dos editores históricos: Jesús Polanco y Pancho Pérez González. La actividad, organizada por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), pretende generar un espacio de análisis, reflexión, debate y puesta en valor del libro, la lectura y el sector editorial como primera industria cultural del país. El Encuentro de 2022 contó con la presencia de representantes de los Ministerios de Cultura y Deporte, Educación y Formación Profesional y el de Asuntos Económicos y Transformación Digital, que se reunieron con agentes del mundo editorial.

 

 

El encuentro se articuló alrededor de conferencias y diálogos y contó con la presencia de medio centenar de profesionales del sector, así como la participación de la ministra de Educación y Formación Profesional, Pilar Alegría, y de la vicepresidenta Primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño. Estuvieron además presentes Cristina Gallach, Comisionada Especial para la Alianza por la Nueva Economía de la Lengua, y María José Gálvez,directora General del Libro y Fomento de la Lectura.

 

 

A lo largo de tres días, se abordaron temas de actualidad como la regulación de los mercados digitales, las políticas públicas del libro o el PERTE (Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica) para una nueva economía de la lengua, que cuenta con un presupuesto de 1.100 millones de euros de inversión pública y tiene el objetivo de movilizar otros 1.000 millones de inversión privada.

 

 

Este segundo ‘Encuentro sobre la Edición’ se celebró en una Torre de Don Borja que, desde 2019, se centra en recordar las trayectorias vitales y profesionales de dos grandes editores: Jesús Polanco y Pancho Pérez González. Ambos crearon en los años sesenta la editorial Santillana y, con posterioridad, el Grupo Santillana, que acogió sellos como Alfaguara, Taurus, Aguilar o Altea. La Torre de Don Borja dedica, precisamente, algunos de sus espacios a recordar sus logros editoriales.