Ochenta espectadores abarrotaron el patio de la Torre de Don Borja para asistir a ¡Esto no son cuentos de Navidad!, una lectura dramatizada de cuentos iberoamericanos con la que la Torre de Don Borja puso fin a su programación cultural en este año 2019, el primero tras la reapertura del proyecto el pasado mes de julio.

El patio, del siglo XVI, se convirtió en un corral de comedias. Luz, sonido, las voces de los dos actores, un espacio histórico y buena literatura  fueron los ingredientes de una velada en la que el público se aproximó, a través de la oralidad y la dramaturgia, a cinco cuentos que fueron leídos e interpretados por Sandro Cordero y Laura Orduña, de la compañía Hilo Producciones. La lectura comenzó con ‘La rebelión’, de Josefina Aldecoa, un relato en primera persona de una mujer que intenta convencer a su marido para poder trabajar como empleada doméstica. Le siguió ‘La carta desde el refugio’, de Soledad Puértolas, una carta escrita, desde un exilio indeterminado y doloroso, por una mujer a su hermana. El realismo mágico llegó de la mano de ‘El ahogado más hermoso del mundo’, de Gabriel García Márquez. Las risas, con la frenética lectura a dos voces de ‘No se culpe a nadie’, de Julio Cortázar. La representación concluyó con un cuento inquietante: ‘Hablar con viejas’, de Cristina Fernández Cubas. Entre lectura y lectura Sandro Cordero y Laura Orduña dieron algunas claves sobre el trabajo como editores de libros de Jesús Polanco y Pancho Pérez González, figuras a las que está dedicado el proyecto de la Torre de Don Borja y que destacaron por su impulso al género del cuento a través, principalmente, de la editorial Alfaguara.

 

 

Marcos Díez, director de la Torre de Don Borja, recuerda que “uno de los fines del proyecto es desarrollar una programación cultural de calidad y sostenible en el tiempo, basada en, al menos, una gran exposición anual, en encuentros periódicos con artistas, escritores y periodistas de prestigio y, también, en la organización de actividades de pequeño formato en diferentes rincones de un edificio histórico que, por sus características, es un escenario singular que realza todo aquello que acoge en su interior”.

En la actualidad, La Torre de Don Borja está trabajando ya en la programación del año 2020. El edificio, que fuera sede de la Fundación Santillana durante casi cuarenta años, es desde el pasado mes de julio un espacio dedicado a recordar las figuras de Jesús Polanco y Pancho Pérez González, editores de libros e impulsores de medios de comunicación como El País. El proyecto, impulsado por las familias Polanco y Pérez Arauna, gira alrededor de las que fueron sus principales pasiones: los libros, el arte contemporáneo español y los medios de comunicación.