La Torre de Don Borja, en Santillana del Mar, acogió el pasado tres de diciembre el encuentro “Locura y literatura: una amistad peligrosa”, en el que el psiquiatra Rafael Manrique reflexionó sobre la relación existente entre los desequilibrios mentales y la genialidad a nivel literario. La charla, a la que siguió una conversación con el público asistente, desmontó algunos de los tópicos que se utilizan de forma recurrente a la hora de abordar el vínculo entre el talento creativo y la locura en el ámbito de la literatura.

 

 

¿Es un mito? ¿Hay algo de realidad? ¿Qué es la locura? ¿Tienen los creadores rasgos de personalidad diferenciados? ¿Son los que piensan, sienten, ven o viven de una manera poco común unos locos? ¿La creatividad y la locura van de la mano? Manrique reflexionó de todas estas cosas en un encuentro en el que se hablará de escritores a los que se ha llegado a considerar unos locos y, también, sobre el cariz romántico que se atribuye a la enfermedad mental cuando se vincula al ámbito de la creación.

Manrique consideró necesario desmontar la vinculación de la alteración mental con la genialidad. Aunque el psiquiatra sí vincula la creación al sufrimiento: «Alguien feliz no escribe y si lo hiciera sería un texto aburrido. Pero ser infeliz no garantiza nada. Algunos románticos lo intentaron. No funciona como método, pero la locura es un recurso metafórico literariamente muy útil. Sucede que cuando se está inmerso en severos conflictos y contradicciones caben diversas respuestas. Una de ellas puede ser escribir. Pero eso no garantiza que se vaya a producir una obra literaria. Es necesario que la persona sea capaz de transformar su experiencia, compleja y difícil, en una narración que conmueva. De lo contrario es una batallita, una anécdota. Si lo que se relata afecta y transforma, aun de diferente manera, a muchas personas a lo largo de los siglos, estamos ante una obra maestra. La creación literaria de calidad, hasta el momento, no tiene explicación ni método. Nadie sabe bien en qué consiste y cómo se genera».

 

 

Kafka, Silvia Plath, Alejandra Pizarnik, David Foster Wallace, Cesar Pavese, Virginia Woolf, Alfonsina Estorni, Gabriel Ferrater, Leopoldo María Panero, Edgard Allan Poe, Fernando Pessoa… es larga la lista de escritores atormentados, que tuvieron dificultades vinculadas a la salud mental, que sufrieron depresión o adicciones, que se quitaron la vida o pasaron una parte de ella en psiquiátricos. De algunos de estos autores y de otros se habló en este encuentro en el Manrique trató de responder a una pregunta: ¿las personas que realmente pierden la cabeza pueden escribir cosas significativas?

Psiquiatra y ensayista español, Rafael Manrique ejerce la práctica privada y es especialista en terapia familiar y de pareja, siendo colaborador habitual de numerosos medios de comunicación y profesor invitado en varias universidades, tanto en España como en Latinoamérica. A lo largo de su carrera ha publicado varios libros sobre temas como la propia psicoterapia, las relaciones de pareja, el erotismo o la naturaleza del amor. Además, Manrique ha publicado tanto libros de viajes como ensayo literario.